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Es totalmente conocido que la inmensa mayoría de la mercancía que se mueve en todo el mundo viaja por mares y océanos. El transporte marítimo en contenedores, por tanto, es una actividad que puede ser considerada como fundamental en nuestro día a día. Es por ello que nos gustaría aprovechar este post de nuestro blog para hablaros sobre los principales aspectos que hay que tener en cuenta.

Los grandes buques que surcan las aguas de todo el mundo tienen un único objetivo: Trasladar mercancías para mantener el dinamismo del comercio y de la economía. En esta actividad, los contenedores marítimos son piezas fundamentales. Su importancia ha adquirido incluso mayor relevancia en los últimos años por la llamada globalización y la creación de una extensa red de intercambio de productos por todo el planeta.

En este ciclo que supone el transporte marítimo en contendores, estas grandes cajas han de cumplir varias funciones, pero las principales siempre serán la protección de la mercancía que se traslada y agilizar todos los procesos de transporte.

Así, los contenedores marítimos supusieron una poderosa innovación a mediados del siglo XX. Posteriormente, se consiguió una normalización y universalización de su uso, dando lugar a la aparición de más modelos, tamaños y funciones. ¿La consecuencia? Disminuyeron drásticamente los gastos de transporte, así como toda clase de daños, pérdidas y deterioro de la mercancía. No en vano, es la propia empresa productora la que envía sus productos en estas cajas y solo serán abiertas una vez llegados al destino final.

Consejos para el transporte marítimo en contenedores

Aspectos fundamentales para el transporte marítimo en contenedores

Si estás en la tesitura o en la necesidad de contratar un transporte marítimo en contendores, tienes que saber que existen ciertos aspectos de gran importancia y que permitirán que tu mercancía llegue en perfecto estado y en tiempo:

  • El peso de la carga: Cada contenedor tendrá especificado cuál es el peso permitido, variando dependiendo del tamaño del mismo. Además, si se van a mezclar transporte marítimo y terrestre, habrá que prever cuál es el máximo autorizado en este segundo caso para evitar cualquier tipo de demora.
  • El embalaje: Otro aspecto a valorar. Hay que tener cuidado con llevar a cabo una correcta distribución en el interior del contendor. Así se evitará que las cargas pesadas ‘aplasten’ a las más livianas. También es importante utilizar correas para que no se desplacen durante el trayecto.